La subida del IVA: Europa manda

4 de septiembre de 2012

Mucho se está hablando estos días de la subida del IVA, segunda en poco más de dos años en España. Y es que el IVA es el impuesto indirecto por excelencia que al gravar el consumo tiene una repercusión directa e inmediata a todos los niveles. El actual incremento tiene un doble impacto: por una parte aumentan los tipos reducido (que pasa del 8% al 10%) y general (que pasa del 18% al 21%), y por otra parte, determinados sectores que hasta ahora estaban gravados al tipo reducido del 8% pasan a tributar al tipo general del 21%.

El Gobierno ha insistido reiteradamente, y así lo recoge la exposición de motivos del Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, que aprobó este aumento, que estos cambios vienen impuestos por Europa. La Comisión Europea ha venido manteniendo en diversos informes la necesidad de que España elevara los tipos y ampliara la base del impuesto, con el fin de alinearse con el resto de socios europeos; antes de este incremento, el tipo medio del IVA en España se situaba en el 12,2%, mientras que en los otros Estados miembros de la Unión Europea se sitúa entre un 15% y un 25%. También reitera esta necesidad la Dirección General de Tributos en su resolución de 2 de agosto en la que fija algunos criterios aclaratorios del alcance de los cambios de tipos.

Si en general el aumento de tipos aprobado es sustancial, para los sectores que pasan de tributar del 8% al 21% de un día para otro este aumento de 13 puntos porcentuales es difícilmente absorbible en momentos de crisis como los actuales, tanto si quien lo va a asumir es el consumidor a través del precio final del bien o servicio, como en aquellos casos en que el empresario o profesional opte por no aumentar el precio final sino por reducir su margen. Es por ello que esta modificación va a ser especialmente gravosa para aquellos sectores afectados por esta reclasificación en el tipo de IVA aplicable, como la cultura, el deporte, el ocio, la peluquería, los servicios funerarios, la televisión digital o las flores y plantas ornamentales, entre otros. La preocupación de estos colectivos sobre el impacto de esta modificación es perfectamente comprensible ya que puede suponer en muchos casos la inviabilidad de negocios que no puedan asumir este aumento tan pronunciado e inmediato.   

Si esta subida del IVA va a lograr el efecto deseado por el Gobierno de aumentar efectivamente la recaudación o si supondrá una mayor recesión en el consumo deberá verse con el tiempo, aunque sobretodo en los sectores afectados por el paso del tipo reducido al general las previsiones no son demasiado optimistas.

 

Meritxell Yus

Coordinadora de la práctica de tributación indirecta

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