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SuscribirmeEn el derecho internacional, la costumbre, en tanto fuente de derecho, tiene una importancia que rara vez alcanza en los sistemas jurídicos nacionales. Esta importancia surge de la naturaleza descentralizada del sistema jurídico internacional, en donde las normas se dan desde el acuerdo expreso o tácito entre Estados que —en principio— son soberanos e iguales entre sí. Aunque los tratados han sido los principales instrumentos normativos a través de los cuales los Estados han buscado reglamentar sus actuaciones, lo cierto es que estos solo alcanzan a regular una fracción de las relaciones interestatales. Así, en ausencia de normas superiores o acuerdos explícitos que rijan las relaciones entre los Estados, la costumbre constituye una fuente fundamental de derechos y obligaciones en la esfera internacional.
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