Aspectos clave
- La Ley 21.814 reemplaza el esquema sancionatorio anterior por un sistema de infracciones gravísimas, graves y leves, con multas que pueden llegar hasta 10.000 UTA en los casos más severos.
- Se incorporan planes de cumplimiento para determinadas infracciones graves y leves, lo que abre una vía de corrección regulatoria, pero su incumplimiento puede reactivar el procedimiento y agravar la sanción.
- La reforma modifica el régimen recursivo: las reclamaciones pasan a la Corte de Apelaciones de Santiago y el plazo de prescripción para aplicar multas baja de cuatro a tres años.
- Además del endurecimiento sancionatorio, la norma introduce cambios relevantes en factibilidades sanitarias, proyectos inmobiliarios o turísticos e información privilegiada vinculada a terrenos e inmuebles.