“Agua que une”: una nueva estrategia nacional para la gestión del agua
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SuscribirmeEl Gobierno portugués ha aprobado recientemente, mediante la Resolución del Consejo de Ministros n.º 133/2026, la estrategia nacional “Agua que une”.
Esta estrategia incluye cerca de 300 medidas para gestionar los recursos hídricos de manera eficiente y sostenible. Supone una inversión total de aproximadamente 5.000 millones de euros y se prevé que se extienda hasta 2035.
Su objetivo es contribuir a la revisión del Plan Nacional del Agua (PNA 2025-2035) y a la creación del Plan de Almacenamiento y Distribución Eficiente del Agua para la Agricultura (“Plan REGA”), así como a la coordinación de estos con otros instrumentos estratégicos vigentes, como el Plan Estratégico de Abastecimiento de Agua y Gestión de Aguas Residuales y Pluviales (PENSAARP 2030).
Objetivos estratégicos
En el marco del cambio climático, en un contexto de menor disponibilidad hídrica y sequías más frecuentes, por un lado, y de crecidas más intensas, por otro, la estrategia pretende convertir la gestión eficiente y sostenible del agua en una causa nacional. Para ello, se basa en cuatro grandes objetivos:
(i) Fomentar una gestión integrada e inteligente del agua, centrándose en el modelo de funcionamiento de los sistemas y promoviendo la innovación y la digitalización.
(ii) Garantizar la cohesión territorial promoviendo una gestión del agua que tenga en cuenta las particularidades del territorio.
(iii) Aumentar la resiliencia de todas las regiones del país para reducir la vulnerabilidad ante la escasez de agua, especialmente en los territorios con mayor estrés hídrico.
(iv) Reforzar la sostenibilidad medioambiental mediante la implantación de caudales ecológicos y la garantía del buen estado de las masas de agua.
Estructuración de la estrategia
El paquete de medidas — de ámbito nacional y, en su gran mayoría, de ámbito regional — se basa en tres ejes de actuación.
1. Eficiencia: medidas centradas en rehabilitar y optimizar las infraestructuras y en ahorrar agua reduciendo las pérdidas en las redes y fomentando el uso de aguas residuales tratadas.
2. Resiliencia: medidas centradas en crear nuevas infraestructuras y soluciones para aumentar la capacidad de almacenamiento (p. ej., mediante la construcción de presas, interconexiones y nuevos sistemas), así como en restaurar los ecosistemas y la continuidad fluvial.
3. Inteligencia: medidas centradas en garantizar una gestión integrada del agua, promoviendo la digitalización y la monitorización de los sistemas y reforzando el modelo económico-financiero mediante la modernización institucional y tecnológica.
Medidas previstas
En el ámbito de los tres ejes mencionados, cabe destacar las siguientes medidas:
Eficiencia
Se busca sobre todo reducir las pérdidas de agua, fomentar el uso de aguas residuales tratadas para usos no potables (agricultura, industria, turismo y usos urbanos) y rehabilitar y optimizar el funcionamiento de las infraestructuras existentes:
- Programa de Acción para la Reducción de las Pérdidas de Agua, para controlar y reducir las pérdidas en las redes de distribución de agua potable.
- Programa para la Eficiencia de las Obras Hidroagrícolas, que integra diversas medidas de mejora y modernización de las obras públicas para lograr una gestión global, más eficaz, eficiente y resiliente de los recursos hídricos.
- Programa Agua + Circular, orientado a promover el uso de aguas residuales tratadas y basado en el Plan de Acción para la Reutilización del Grupo AdP, así como en iniciativas lideradas por entidades gestoras de la red de distribución y por el sector privado.
Resiliencia
Se busca sobre todo aumentar la capacidad de almacenamiento de las infraestructuras existentes, construir presas, interconexiones y sistemas, así como restaurar los ecosistemas y la continuidad fluvial:
- Programa para el Refuerzo del Almacenamiento de Agua, que incluye el aumento de la capacidad de las presas ya existentes y la construcción de nuevas presas, lo que permitirá reforzar las reservas hídricas y satisfacer las necesidades de consumo.
- Programa ZILS/H2O para la gestión integrada y sostenible del abastecimiento al polígono industrial de Sines.
- Programa para la Resiliencia Hídrica del Tajo, que incluye la construcción de la presa de Alvito y la optimización del funcionamiento de las presas existentes, el fomento del uso de aguas residuales tratadas, la puesta en marcha del Programa EPAL 2040 —con el refuerzo de la captación de Valada— y el uso compartido de infraestructuras para reforzar el suministro al regadío.
- Implantación de interconexiones entre sistemas y fomento de la desalinización como fuente alternativa de agua, para mitigar los riesgos futuros de escasez hídrica en las regiones más vulnerables.
Inteligencia
Se busca sobre todo promover la gestión integrada del agua, la digitalización y el seguimiento de los recursos, así como el fortalecimiento del régimen económico-financiero:
- Refuerzo de la Autoridad Nacional del Agua, en su calidad de organismo regulador medioambiental, y de la Autoridad Nacional de Riego, dotándolas de medios tecnológicos y recursos humanos.
- Programa de Acción para la Digitalización Integral del Ciclo del Agua, con el refuerzo de las tecnologías y metodologías que permitan conocer en tiempo real el estado de las masas de agua superficiales y subterráneas, así como el consumo y los usos de los recursos hídricos.
- Plan Nacional del Agua y actualización de la Estrategia para el Riego Público 2014-2020 (DGADR) mediante la elaboración del Plan REGA.
- Revisión de la Ley del Agua y de la normativa complementaria, en particular teniendo en cuenta la incorporación de un régimen adaptado a los fenómenos extremos, el fomento de una buena gestión mediante incentivos y sanciones administrativas, y el replanteamiento de la titularidad (pública) de las aguas subterráneas.
- Incorporación de la eficiencia hídrica en el parque inmobiliario en la revisión de la legislación sobre construcción.
- Consolidación del régimen económico-financiero y de la financiación del agua, en particular mediante la revisión del Régimen Económico-Financiero de los Recursos Hídricos y el refuerzo de la aplicación del principio del usuario-pagador.
Coordinación de la estrategia
Cabe señalar que la gestión, la ejecución y la coordinación de la aplicación de la estrategia, así como el desarrollo de acciones estructurales en materia de seguridad hídrica, resiliencia climática, uso coordinado y consensuado del agua para consumo humano, agrícola e industrial, y desarrollo territorial sostenible, son competencia de la recién creada AdP AQUA, empresa del Grupo Águas de Portugal, sujeta a un régimen específico (Decreto Ley n.º 123/2026, de 24 de junio).
Implicaciones jurídicas
La estrategia “Agua que une” tendrá implicaciones jurídicas para (i) todas las entidades públicas con competencias en el sector del agua (como la APA y la ERSAR); (ii) todas las entidades implicadas en el ciclo urbano del agua, tanto en la red de abastecimiento como en la de saneamiento (Grupo AdP, municipios, empresas municipales, servicios municipalizados y concesionarias privadas); y (iii) las empresas que operan en sectores con un uso intensivo del agua, como la agricultura o la industria. Aplicarla conllevará revisar y aprobar planes y programas, así como promover modificaciones legislativas y reglamentarias, y tendrá repercusiones en los instrumentos contractuales.
Por otra parte, la estrategia “Agua que une” refleja el reconocimiento político e institucional de que la gestión del agua en Portugal necesita una política pública ambiciosa, moderna, integrada y a largo plazo, con medidas y objetivos concretos, un calendario de ejecución, una importante inversión asociada y una gobernanza específica.
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